Descripción:
a Herrería de Rugando fue una de las últimas herrerías que dejó de trabajar, funcionó de forma intermitente hasta 1925. De su antiguo diseño no queda casi nada. Lo poco que quedaba fue destruido al abrirse la carretera que va hasta Vilarmiel, cerca del moderno puente de cemento quedan los restos del puente de madera, que estuvo en uso hasta hace unos diez años. Los fundadores de esta herrería fueron los monjes de Samos, posiblemente en el Siglo XVI y a pesar de trabajar sólo seis meses al año por la falta de agua, producía pingües beneficios. Sobre el 1780, Cornide Saavedra afirma que de la herrería salían anualmente sobre 1.500 quintales, siendo en esta época la de mayor producción de la actual provincia de Lugo.