Bodegas de Arnés se encuentra situada en el epicentro de los Pirineos y bajo la omnipresente mirada del monte El Turbón, que desde tiempos inmemorables se sabe que desprende grandes cantidades de energía. La Torre Arnés fue construida en el siglo XIX sobre las ruinas de un edificio del siglo XIV del que todavía se conservan sus bóvedas y bodegas. Hoy, en el siglo XXI vuelve a resplandecer: sus actuales propietarios Ángel y Reiner, dos emprendedores venidos desde Baleares, se han embarcado en su total recuperación y restauración con la idea de habilitarlo para un hotel con encanto.