Sobre la Empresa
De nuestra mano, y con un trato familiar y cordial, podrá pasar unos días entrañables disfrutando del campo, de las tradiciones agrícolas de la zona o escaparse a las cercanas playas si así lo desea. Nuestras casas, cuya construcción se remonta al siglo XVIII, están situadas en La Oliva, Fuerteventura, rodeadas de enarenados y tierras de cultivo y, donde ninguna otra construcción vulnera su condición de aislamiento. Integradas en el paisaje, conservan la pureza con que fueron construidas. El entorno es, además, ejemplo de lo que el ingenio del hombre puede conseguir cuando el esfuerzo y la ilusión se aúnan, siendo devotas de las tradiciones del lugar. La adecuación, obligatoria para hacer posible el sueño, no distorsiona la unidad del escenario. Las estancias son espaciosas, con su patio que anuncia el silencio. Y desde el patio se puede disfrutar de unos magníficos atardeceres, que proporcionan momentos únicos llenos de paz, pudiendo dejarnos llevar así por el hechizo de la tarde.