La Posada La Hacienda de Mi Señor está situada en una casa singular que dio cobijo a sus primero inquilinos a principios del siglo diecinueve, el edificio ha sido restaurado mezclando el sabor de una Posada Castellana con el colorido y mobiliario de una Hacienda Mexicana e incorporando los elementos necesarios para la comodidad de los nuevos huéspedes.