Cuando entres en el zaguán de esta posada entrarás en un ambiente evocador, romántico, que te trasladará a un mundo donde el tiempo nunca tiene valor, dónde tú y sólo tú, serás aquella dulce condesa, alma, espíritu y vida de este precioso pueblo de la Sierra de Gredos.
Disfruta del precioso patio invadido de flores, de la acogedora chimenea, del sobrio y cálido salón y de la serenidad de sus habitaciones. Esta es una posada de princesas y de hadas, posada de horas reposadas.